lunes, julio 11, 2005

Imagen fugaz...





Sopla el viento apurado de otoño apagando la vela de mis ojos al cerrarse, no sé si duermo o si ha parado mi respiro, no sé si estoy hundido en un tierno sueño o si me oculto en una visión angelical que me conduce al cielo. Al principio no existe nada más que una espesa oscuridad envolviéndome lenta...


...silencio, tranquilidad, calma...


...tímidamente cruzas el umbral de mi alma. Tu brillo irrumpe dulce en la penumbra perpetua de mis emociones. Mi vista se estira ferviente para alcanzar los finos trazos de tu rostro. Al conseguirlo, la belleza conmueve y temblando dispareja en el confín del firmamento escapa la mirada furtiva, intenta, del rayo fulgurante proveniente de las perlas de tus ojos, esconder las penas que escurren por las mejillas ruborizadas de un ingenuo quijote perdido entre irónicos molinos. Atrapadas en mis labios se amontonan impacientes las palabras, tratan desesperadas de salir en busca de tu atención, pero a cada instante le resulta más difícil a mi boca emitir algún sonido, mi voz se disuelve en un suspiro que se escurre entre mis dedos, las frases se pierden perturbadas entre absurdos balbuceos olvidando su significado, se distorsionan para desvanecer un emotivo saludo en una neblina de posibilidades…

Te conviertes entonces en un alarmado sueño que huye apurada por el viento de la noche próxima a su fin. Dejas únicamente una idea vagante vagando entre notas de un silbido, una condena anhelante anhelando entre quimeras de un delirio, un pensamiento sonriente sonriendo entre tragedias de un olvido. Dejas un trozo de vida en el desolado paraninfo sin muros, sin cubierta y con pavimento de tierra estéril que ocupa mi pecho. Nutres el incitante narcótico de las crónicas abandonadas con un pedazo de aliento nuevo. Dejas una imagen fugaz clavada en la pared de una memoria confundida, extasiada por la contemplación de tus rasgos que pasan veloces entre la niebla y desaparecen...


...silencio, tranquilidad, calma...


...sopla el viento apurado de otoño encendiendo la vela de mis ojos al abrirse. No sé si he dormido o si se detuvo mi respiro, no sé si estuve hundido en un tierno sueño o si me oculté en una visión angelical que me conducía al cielo. Ahora todo existe, el aire, la tierra, el sonido de millones de vidas moviéndose afuera, pero esta vez he visto algo más, alguien que estaba enclaustrada en algún lugar, alguien que estuvo escondida de mi vista durante mucho tiempo, alguien que se posa delante de mí y me cautiva, alguien que me obsequia motivos para soñar de nuevo...


JC





Texto: Inflamadorate Otoño 2000
Imagen: Inflamadorate Julio 2005


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4 comentarios:

Anónimo dijo...

son frases llenas de nostalgia, de un poco de ilusion... y de algo... que a mi parecer existe y a la vez no.

me gusta como escribes... sigue asi, yo seguire admirando tu trabajo y quizas tambien a tí

somadicta dijo...

A mi me ha guustado desde siempre, admiro tu trabajo y a ti tambien,.,.
y si te gurade pastel :(

Inflamadorate dijo...

Liz hermosa, ¡gracias por el pastel!
Sé desde siempre te gusta mi trabajo y lo aprecio mucho, por mi parte soy fanático catador del tuyo, aunque sea poco expresivo...

K dijo...

Ser tinta
y penetrar tus ausencias
Mar
y arrebatar tus gemidos
Pincel
y arrastrar tus penas
Viento
y atormentar tu orgasmo
Voz
y herir tus fantasmas
Luz
y saciar tu hambre
K
lalunaesmilugar