sábado, octubre 01, 2005

Una cita...



abre la puerta,

quita los cerrojos, desatráncala,

déjame a ti acceder,

sólo ésta noche...




prometo no robarte,

dejar las cosas en su lugar,

cuando marche de vuelta,

a mi hirsuta soledad...




seré un grito que se acerca,

una voz que canta, ríe y gime,

a un milímetro del cuello,

escurriendo por la espalda...




seré el lienzo donde dibujes,

con carboncillo, con óleo,

una sonrisa nerviosa,

un aullido de placer...




en plena desnudez despídeme,

cuando aún temblamos el orgasmo,

bajando del vuelo,

dame el beso del adiós...




cierra la puerta,

ponle los cerrojos, atráncala,

déjame de ti salir,

ya amaneció...






Texto: Inflamadorate Octubre 2005

7 comentarios:

Nerea dijo...

Difícil no regresar al rincón sagrado del hedonismo.

Rompamos los cerrojos.

Inflamadorate dijo...

Nerea, tienes razón, en esta vida espiral es casi imposible no regresar a ese rincón...

Rompamos cerrojos, ignoremos fronteras y vaguemos a placer los senderos del ser...

Monica Morales dijo...

Hola Mau!

mmm... lo difícil no es abrir los cerrojos... es cerrarlos después!

muacks!
Feliz semana ;)

Mony

stultorum dijo...

Con esas palabras, tal vez si pongan en el cerrojo, pero muy probablemente te dejen las llaves escondidas en la cornisa.

Saludos y buen inicio de semana.

Inflamadorate dijo...

Mony linda, cerrar, cerrar a veces es un acto reflejo...

Muacks!



Camarada Stultorum, o debajo del tapete con la leyenda de "Welcome"...

Saludos y buen inicio de semana...

Fuente abejuna dijo...

prometiste no robarme, y ya lo has hecho...

Inflamadorate dijo...

Entonces, merezco un castigo ejemplar...