viernes, octubre 05, 2007

Una historia inflamada...


Espía...


El escritor está desesperado, lleva media botella de whisky intentando comenzar un texto, arropado en su cómoda habitación, está al borde del vómito...

Lleva meses pensando en ligarse una sórdida historia pero esta zorra aún no se asoma por ninguna parte. Desea ir por el lector, sacarlo de su cómodo sillón y conducirlo por caminos inesperados, tortuosos pero encantadores, hacer un simulacro de vida diferente y ajena a todo cuanto conoce...

Pero es difícil, es muy difícil hacerlo desde la comodidad de su cuarto, con todas esas cosas personales rodeándolo, protegiéndolo de cuanta tragedia acontece afuera...

¿Cómo comenzar, a donde llevarlo...?

Quizá sea buena idea ir hasta aquel poblado de Guerrero donde Chema nació, contarles la vez en que mató de un solo tiro al asesino de su hermano y a su esposa cuando este último intentó proteger su vida cubriéndose con el cuerpo de su hembra...

No, no, esa no es buena idea, aquella historia se la contaron vagamente en una noche de copas, con trabajo la recuerda, no tiene los elementos suficientes para estructurarla y recrear el ambiente, la escena de los crímenes, los pasos exactos de los actores. Además, Chema es una persona extraordinaria, el mismo se sintió incrédulo ante la idea de verlo como un asesino, dudó de la veracidad de lo que le contaban. Podría desarrollar todo aquello que desconoce con tal de platicar aquella historia, imaginación no le falta, pero correría el riesgo de dibujar a aquel hombre como a un ruin villano, como un ser despreciable el cual es capaz de matar. Y esto no es verdad, algunas veces, en algunos lugares, las circunstancias en las que se vive definen acciones y reacciones, costumbres que pueden resultar deleznables en partes más “civilizadas” son cotidianas y comunes en muchas otras. El mundo es tan grande y la gente que lo habita es tan diversa, que definir un patrón de conducta y de valores resulta imposible, aquí y allá se ven las cosas desde perspectivas distintas, las hay cercanas pero también opuestas. Las cosas del pensamiento son como una esfera, teóricamente toda su superficie es idéntica, pero, dependiendo de donde se vea, de la posición de la luz, se crean sombras, reflejos y destellos que la hacen diferente en su totalidad...

Entonces, ¿qué hacer, qué escribir, de donde extraer el néctar requerido para elaborar el jugo de la historia...?

Quizá sea buena idea dejarse abrumar por el whisky, abandonarse a su delirio para escribir la historia con sus actos. Para ello, debería escoger a un lector al azar, algún lector masculino, así seria más sencillo dilucidar su sentir, o quizá lo mejor sería escoger a una lectora para sentir los temblores que le produciría la historia que van narrando con sus acciones...

Si, una lectora es lo mejor, es más interesante., un mayor reto. Vamos, escoge con cuidado...

Mmmm, ¿Quién, que lectora es la adecuada...?

Tú, la que está en este renglón, la que lee este párrafo, la que llego hasta acá guiada por la curiosidad y el morbo. Tu eres la elegida, la protagonista de esta historia...

Pensabas que esta noche seria como cualquier otra, que la rutina de tu día continuaría en esa elipse viciosa que algunas veces te ayuda a no enloquecer y otras veces simplemente resulta repugnante. Esta noche es diferente, estas ante estas letras que te escriben, que te narran, que te han escogido para tejer una historia...

Ahora la calma de hace un rato ha desaparecido, sientes un ligero escalofrió en la espina dorsal, un aire helado sopla fugaz desde atrás, desde la ventana cerrada, algo abrió, entró y cerró la ventana en cuestión de segundos, tan rápido que lo único que sentiste fue el aire frío de hace un rato...

No te compliques buscando razones, ese aire fue el escritor, el se ha introducido a la tranquilidad de tu cuarto para raptarte, para conducirte a una historia que te pertenece...

Tranquila, confía en él, no te hará daño. Mientras lees, el se ha ido acercando por la espalda, lentamente, sin prisa. Ahora está atrás de ti, casi pegado a tu espalda, esta oliéndote el cabello, mirando la piel de tu cuello, eres como una deliciosa golosina para el, eres exquisita, maravillosa. Provocas una lujuria inusitada que lo enloquece hasta el punto que de un zarpazo tapa ahora tus ojos...


...continuará...







Inflamadorate Octubre 2007...

8 comentarios:

Mallén dijo...

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Inflamadorate dijo...

??????????????????????

Anónimo dijo...

Yo, la que vengo hasta aquí por un amor insano hacia tus letras que deseo algunas noches se vuelvan realidad las ilusiones que provocan al leerlas

Fátima dijo...

Hola!!!

Me agrada su forma de escribir Inflamadorate...
Seduce en cada parrafo a seguir leyendole, y esperar la proxima vez en que vuelva a postear.
Espero la continuacion de la historia, si es que la llegase a haber.
Por cierto, sus fotografias son el complemento perfecto.

Inflamadorate dijo...

Anónima, un verdadero halago...




Fátima, gracias por tus comentarios y gracias por venir a consimirme...

Anónimo dijo...

Con la miel en los labios... en todos ellos... así me deja tu inflamada e inconclusa historia. Dulce espera...

Anónimo dijo...

Hola “carbón” ....
Me late que te andas revolviendo ¿cómo te va?
Como llevo días sin leerte, y “Una historia inflamada...” por el momento no parece tener continuidad (que no es necesario), pues he decidido escribirte...........
Comencé leyendo esta historia “Una historia inflamada...”(de esto hace muchos días) y pese... seguro que sí lleva media botella de Whisky pero el ojo que mira esta absolutamente sobrio y me gusto (el ojo). Sigo leyendo... si, llévame por donde té de la gana, ¿un simulacro de vida diferente............ me da una carcajada y pienso este tío es cojonudo, me encanta piensa en mi (lector) ¡ genial!. Sigo y.. -...escoger un lector al azar, algún lector masculino... -, aquí me paro, me tenso y digo ahora mismo le escribo y le cuento, que lo siento pero soy lectora(femenino) y... ¿sabes?, no esta en tus manos quien te lea (soy impulsiva e impaciente). Sigo leyendo... - si, una lectora es lo mejor... sonrío y relajo los hombros. A partir de este momento me dejo llevar, hago de la historia algo personal, solo mía (es un decir) y me abandono a las sensaciones. Al final siento la necesidad de volverme y no lo hago por que me produce miedo.
Bueno todo esto para decirte que me gusto.

Otra cosa, el pasado día cuatro, era el día del ciclo de las palabras. Antes de ir anduvimos tomando para celebra una presentación de un mini corto. Llegué tarde con algo mas de alcohol del necesario. Me pidieron que leyera (algo sensual), levaba algo tuyo pero no me atreví. “Recite” una de memoria, y leí algo mío, me sentía más segura (no eran senuales_sexuales). El próximo 8 de noviembre lo intentare.

Cuidate

Besos tragicómicos.
My

Inflamadorate dijo...

Mary, una delicia que vistas estas palabras, que las consumas y repliques...

Muchos viajes han sucedido en las pasadas semanas, y me es difícil mantener las letras constantes, pero el esfuerzo continua...

Besos apurados...