martes, junio 14, 2005

Hablando del silencio...





El silencio es un fuerte cincel de tajos profundos y ambiciona nuestra razón; para robarla, nos confunde delineando sobre las certezas noveles formas mentirosas...

Es inventor de necrologías siniestras, falsas o verdaderas, no importa, la intención principal del silencio-cincel es la creación de imágenes; escultor, pintor y poeta, da igual si está haciendo retratos realistas o está plasmando quimeras...

Muchos ruidos lo acompañan, nefasta paradoja; ecos de conversaciones pasadas o pláticas jamás acontecidas, una simple lluvia quisquillosa golpeando un pavimento pétreo o acuoso; el viento alborotando todo lo flexible, cediendo ante lo rígido y arrastrando cualquier cosa carente de solidó cimiento. Así que también es escoltado por movimiento, movimiento pecho-respiro, movimiento parpadeo, movimiento comezón...

El silencio nos cae por sorpresa, nos toma desprevenidos, cuando menos lo esperas ya está sobre de ti cincelándote, hurtándote la razón, enloqueciéndote...

A mi, me sorprende hoy en esta plaza, acompañado por la lluvia me ha paralizado, me cimbra al suelo, el viento escolta alboroza mis cabellos y confabulado con la lluvia me hacen temblar la piel de frío, yo solo soy movimiento pecho-respiro, movimiento parpadeo, movimiento comezón. Perplejo, confundido, pierdo la ubicación, no sé donde diablos estoy, el ajetreo, frenético correr para huir del cielo en precipitación, ya no lo percibo, solo estamos el silencio, la lluvia, el viento y mi ridículo movimiento, nada más...

El silencio me cincela caprichosas formas, camina abriendo zanjas en mi pecho donde escurren gotas lluvia-llanto, bosquejos de teorías que desdibuja y replantea a su antojo, crápula ríe mis dolores, se alimenta de ellos, mientras más está menos puedo ser...

Y es justo en esa desesperanza donde una voz me susurra que el silencio es también calma, que a menudo viene en momentos donde el alma nos dice tanto que las palabras nos son insuficientes...

Entonces, mis pies son capaces de moverse, me sacudo el silencio-cincel y visto el silencio-impermeable recién otorgado, y un paso tras otro camino a la covacha donde dormiré soñando con tu mutismo...








Texto e Imagenes: Inflamadorate Junio 2005

 Posted by Hello

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te leo y cada dia me sorprendo mas... eres muy bueno en verdad te felicito, puedes llevar a quien te lee a lo que describes. Sigue asi me querido no tan aprendiz de poeta

Piel dijo...

Conozco esa sensación, en mi caso aprieta, lento pero firme....y sudo, transpiro hasta casi quedarme sin aire ..es cuando se rompe y desaparece (como si nunca hubiera existido), solo las marcas en el cuello delatan su presencia...

Caricia de fresca lluvia querido Mauricio.