miércoles, agosto 29, 2007

El vuelo...


El vuelo...


Arriba, en el cielo, siendo el puntito diminuto que vemos desde la tierra, nada importa. Abajo, en la cama, siendo la mancha que se funde en las sabanas, tampoco...

Vivimos realidades para convertirlas en metáforas de otras acciones. Emulamos las experiencias con nuestras fantasías, una caricia puede ser el golpe del viento en las alturas y el vértigo un orgasmo...

La rutina puede ser una grandísima puta, pero hay momentos que nos salvan...






Inflamadorate Agosto 2007...

3 comentarios:

Mallén dijo...

Y vamos por la vida de cacería, oteando momentos redentores.

Denís dijo...

las sublimes obras del ocio....

la rutina ha de querer parecérsele. Buen texto. Tienes un blog súper interesante

Saludos!

Inflamadorate dijo...

...y sucumbiendo ante ellos Mallén...




Denís, gracias por tus comentarios, el ocio y la rutina, vaya cosas...

Saludos...